16 de noviembre de 2015

Joyland (Stephen King)


Ya que antes hemos traído a este blog las reseñas de las primeras novelas de S.King, "El misterio de Salem's Lot" o "El Resplandor", ya tocaba conocer al King actual con la lectura de una de sus últimas obras de 2013: Joyland.

Un denominador común en estos 40 años de producción literaria de King es el estilo inconfundible del autor, ese pegamento que une las tramas de sus libros y crea entrañables personajes. Joyland tiene mucho de la magia de King, y sin embargo no estamos ante un libro de terror al uso, sino ante una historia de misterio y de crecimiento personal del personaje principal.

Corre el año 1973, el joven estudiante Devin consigue su primer trabajo de verano en un tradicional parque de atracciones llamado Joyland. Es un lugar idílico para la diversión, pero el parque tiene una mancha en su inmaculado expediente, hace unos años una joven murió asesinada en la atracción de la casa de los horrores, y entre los empleados circula la leyenda de que el fantasma de la chica aparece de vez en cuando por la feria.

Devin se convierte en un feriante ejemplar, y mientras hace su trabajo decide investigar más sobre las supuestas apariciones del fantasma de la chica. Su recogida de información le va a llevar a descubrir pistas sobre el asesinato de Joyland, y su relación con otros asesinatos de la zona.

¿ Será capaz Devin de descubrir al asesino antes de que éste descubra sus intenciones ?

Algo que quizá se pueda reprochar a Joyland es que el lector ve un antiguo parque de atracciones, con su casa de los horrores, su asesinato y su fantasma, y espera encontrar un hueco para el terror en la novela, pero se encuentra con un universo paralelo de King, edulcorado en exceso, donde el terror se disipa como la niebla a mediodía para zambullir al lector en una acaramelada trama de amor de juventud y pérdida de la inocencia.

Ni siquiera los guiños al resplandor con la "visión" del niño Mike consiguen inquietar al lector, claro que probablemente esa no fuera la intención de King desde el principio.

Nota: 6/10

11 de noviembre de 2015

Los sauces (Algernon Blackwood)


“Aquí, el arte y la rigurosidad en la narrativa llegan a su más alto desarrollo y producen una impresión perdurable y conmovedora sin un solo párrafo forzado y ni una falsa nota” H.P.Lovecraft-  sobre “Los Sauces” extraído del ensayo El horror sobrenatural en la literatura.

Si empezamos la reseña de "Los Sauces" con la cita de Lovecraft es porque él mismo consideraba la novela de 1907 de A. Blackwood como uno de los mejores, sino el mejor relato de la literatura de terror. Eso, sin duda, son palabras mayores, desde luego el estilo de Blackwood gustaba mucho a Lovecraft, quizá porque todos sus relatos estaban rodeados de ese halo cósmico, de ese horror profundo enterrado en el ADN humano, capaz de florecer bajo los estímulos adecuados.

Blackwood es un apasionado de la naturaleza, así lo constatan muchos de sus relatos, tal y como recordamos en "El Wendigo", reseñado en este mismo blog. La naturaleza vuelve a ser protagonista en "Los sauces" donde el miedo flota en el ambiente desde la primera a la última página.

Dos amigos (el narrador y El Sueco) deciden transitar en canoa una de las zonas más recónditas del río Danubio, allí donde el cauce se ramifica y se forman múltiples islotes temporales a merced de las crecidas del caudal del río.

Acuerdan acampar en una de esas islas, una extensión de arena y humedales plagada de inquietantes sauces que se mecen y pliegan a los caprichos del viento. No tardan en descubrir que la isla va menguando inexorablemente por efecto de las crecidas, son conscientes de que acabará desapareciendo por completo, aún así deciden pasar allí la noche al abrigo de una fogata y una tienda de campaña.

La noche se hace eterna, los ruidos y extrañas sombras se suceden continuamente, nuestro narrador se encuentra inquieto, pero el Sueco parece impasible a los matices sobrenaturales y se comporta de forma más racional. 

Al despertar se encuentran la canoa agujereada y uno de los timones desaparecido, a ello se suma la sorprendente visita de una nutria (¿ o no era una nutria ?), y la aún más extraña aparición a lo lejos de un barquero que les hace señales y no tarda en perderse en la lejanía.

Han de arreglar la canoa, no les queda más remedio que pernoctar otra noche más en el islote, cuya tierra se está cuarteando y en la arena comienzan a aparecer hoyos profundos aparentemente sin explicación alguna.

El desenlace final, como siempre lo dejo a disfrute del lector.

Algernon es un maestro a la hora de crear esa atmósfera opresiva que tiene como protagonista a la naturaleza, que empequeñece hasta límites ridículos al ser humano, y que abre puertas hacia dimensiones desconocidas. La narración se digiere fácilmente en menos de dos horas, quizá el lector actual acostumbrado a zombies y desmembramientos necesite algo más de punch o mordiente para sentirse afectado, es un estilo muy particular que o gusta mucho o no gusta nada, donde el lector tiene que poner mucho de su parte para zambullirse en ese horror cósmico, pero que una vez dentro, sobrecoge de una forma muy especial, como muy pocos relatos pueden conseguirlo.

Sólo una duda me queda después de su lectura, ¿ Son el narrador y el Sueco la misma persona ?, ¿ representa uno de ellos la parte racional del ser humano, y la otra todos sus miedos ancestrales ?

Nota: 8/10

10 de noviembre de 2015

La familia del Vurdalak (Aleksei Konstantinovich Tolstoi)



No, no vamos a hablar hoy de León Tolstoi autor de Guerra y Paz y Anna Karérina entre otras obras, sino de su primo Alexei (o Aleksei), once años mayor que él, y mucho menos reconocido por su legado póstumo.

Al parecer Alexei era buen lector de la literatura gótica publicada hasta la fecha (Walpole, Radcliffe, E.T.A Hoffmann, Mary Shelley, Maturin, etc). Si a ello sumamos que era un gran conocedor de la literatura eslava el cóctel para generar una de las primeras novelas de vampiros de todos los tiempos estaba servido.

La fuente de la que bebe Alexei es el volumen "Disertación sobre los redivivos en cuerpo, los excomulgados, los upiros o vampiros y los brucolacos" del Abad francés Agustín Calmet escrito en 1746, un auténtico tratado sobre vampirismo enfocado desde un punto de vista racional. Calmet recogió el testimonio de reputados testigos que podían aportar algo de luz en el asunto de los vampiros, eliminando cualquier brote de superstición o folkclore tradicional.

La bomba en forma de libro del clérigo Calmet estalló y con ella comienza la tradición de la literatura vampírica, no sólo de Alexei, sino de posteriores autores como Bram Stoker, Poe o Le Fanu.

El salto además es importante, porque la figura de upiro da mucho más juego que la del espectro errante, y marca el inicio de un estilo diferente donde la literatura de terror pierde esa inocencia y se topa de frente con un mal palpable mucho más poderoso y difícil de matar.

La familia del Vurdalak nos emplaza a una pequeña localidad Serbia en donde su patriarca Gorcha decide ir es busca de Alibek, un enemigo turco que asola la región. Antes de partir, Gorcha advierte a sus hijos que en caso de tardar más de diez días en regresar significaría que habría muerto, y entonces si aparecía por casa es que se había convertido en vampiro o vurdalak, y entonces sus hijos debían acabar con él a estacazo limpio (en el corazón se entiende).

Gorcha regresa justo a los diez días, cero horas, cero minutos, y su familia no sabe que hacer, si eliminarlo o seguir con la vida normal como si no hubiera pasado nada. Optan por continuar con su rutina habitual, una decisión que les acabará costando algo más que la vida.

Tolstoi se aleja del vampiro romántico condenado a vagar eternamente y nos presenta al Vurdalak, una criatura que mata a diestro y siniestro y chupa la sangre de sus víctimas, así, sin tapujos, un puntal de toda la literatura vampírica escrita con posterioridad, y con validez hasta nuestro días.

Nota: 7,5/10

9 de noviembre de 2015

Meg (Steve Alten)



Como casi siempre ocurre con los escritores, los comienzos suelen ser difíciles, en el caso de Steve Alten no iba a ser una excepción, el autor escribió MEG en sus ratos libres y tuvo que vender su coche para poder pagar los gastos de publicación. A esto se añadió la pérdida de su trabajo. Cuatro días después la suerte de Steve Alten cambió al recibir una suculenta oferta de una editorial por su novela.

Jonás (sí, igual que el profeta Jonás que fue engullido por la ballena) es un experto en inmersiones en grandes profundidades, su carrera como submarinista se vio truncada en el pasado por un encuentro con una criatura que no pudo llegar a identificar completamente, pero que acabó con la vida de varias personas que trabajaban junto a él. 

Jonás está convencido que el animal que vio en aquel encuentro fue un Megalodón, el mayor depredador de la historia extinto en la época de los dinosaurios, y de esta manera se consagra como paleontólogo y subsiste a base de dar conferencias sobre esta hipotética criatura.

La comunidad científica y militar no le creen, pero todo cambia cuando Jonás recibe un extraño encargo de su amigo Tanaka. Un submarino que forma parte de una red de estudio de datos en la fosa de las Marianas ha desaparecido de forma misteriosa.

Al intentar recuperar el artefacto a diez kilómetros de profundidad, en la más absoluta oscuridad, Jonás percibe el movimiento de un animal de enormes proporciones, es un Megalodón, la especie no se había extinguido, hay ejemplares vivos en esas profundidades, sin embargo, una serie de coincidencias hace que una gigantesca hembra ascienda hasta la superficie después de millones de años.

El animal siembra el terror allá por donde pasa y comienza la caza del hombre y de la bestia. El desenlace es entretenido de leer, a modo de thriller, la acción es constante en toda la novela.

Al parecer la lectura de Meg tuvo muy buena acogida entre jóvenes y adolescentes, y se convirtió en un bestseller de ventas. Aunque su argumento recuerde bastante a Tiburón, Steve Alten encontró el filón con este libro, y desde 1997 ha publicado seis entregas más de la saga Meg.

Meg fue comprada por la productora Warner Brothers en 2015 y prepara una película para el verano de 2017.

Nota: 6,5/10

6 de noviembre de 2015

Corazones perdidos (Montague Rhodes James)



Si podemos imaginar a un erudito lord inglés de finales de siglo XIX, experto anticuario, medievalista, restaurador, traductor, ensayista, arqueólogo, paleógrafo y pertinaz viajero, educado en el rancio abolengo académico de Eton y Cambridge, podremos hacernos una idea de la figura del escritor James Rhodes Montague.

Los relatos que se encuentran compilados en "Corazones Perdidos" constituyeron un mero pasatiempo para el autor, que escribía estas historias de terror por puro entretenimiento, quizá como descanso de sus trabajos más intelectuales. Paradójicamente este personaje pasó a la historia por sus "pasatiempos" más que por sus otros trabajos remunerados.

Admirador de Sheridan Le Fanu, llegó a decir de él que era muy superior a Poe. Mi opinión personal es que J.R Montague se guía más por la alcurnia y la clase social a la hora de decantarse por un autor favorito, está claro que no comulgaba con el estilo del americano Poe, y leyendo sus almibarados relatos adivinaréis porqué.

Los relatos de Montague recuerdan a las historias de acampadas nocturnas contadas al calor de una fogata, narraciones cortas de veinte minutos que comienzan casi todas con un enigma arqueológico enterrado o bien un antiquísimo libro perdido, luego dedica el noventa por ciento del relato exasperando al lector con detalles bastante irrelevantes, para acabar dando esa pincelada sobrenatural que queda suspendida en el aire como una pluma, y que daría pie a largo debate alrededor del fuego, pero que para un solitario lector el resultado es algo insulso. Aún cuando estemos hablando de literatura de hace un siglo, parece que Montague quiera rememorar tiempos aún más pasados y emular en mojigatería a los autores del siglo anterior.

Varias temáticas son recurrentes en sus relatos:

La fijación por las arañas gigantes peludas, ancestros de los actuales zombies:

"A primera vista sólo se ve una masa de pelo negro, tosco y desgreñado. Luego, uno descubre que bajo ese pelo se esconde un cuerpo de espantosa y casi esquelética delgadez, con los músculos pronunciados como cuerdas de guitarra. Las manos son de una palidez sucia, y están cubiertas, como el cuerpo, de largos pelos encrespados, y tienen forma de horribles garras. Los ojos, de un amarillo llameante y negrísimas pupilas, están clavados en el rey con una especie de odio bestial. Imaginad una de esas horribles arañas cazadoras de pájaros de Sudamérica en forma de hombre, dotada de una inteligencia casi humana, y podréis haceros idea del terror que inspira esa espantosa figura."
(Cita de El Álbum del Canónigo Alberico de Montague Rhodes James)

Los desmayos facilones:

"Entonces se volvió y pude verle la cara... una cara que yo no había visto nunca. Te lo repito: no estoy equivocado. Aunque por alguna razón no se la pude ver entera, sí le vi la parte de arriba; y la tenía completamente seca, con los ojos muy hundidos; y sobre los ojos, desde las cejas a los pómulos, tenía telarañas... unas telarañas espesas. Eso me dejó fuera de combate como suele decirse; y no sé más."
(Cita de El Tratado Middoth de Montague Rhodes James)

Sus demostraciones de erudición:

"Se detuvieron junto a la primera mancha, y se dispusieron a cubrirla de tierra. ¿Y qué ocurrió en cuanto lo hicieron? Pues que las moscas alzaron el vuelo formando una especie de nube espesa y se alejaron en dirección a la casa. Y el sepulturero (que era también el sacristán) se detuvo y le dijo a mi padre: «El Señor de las Moscas, señor»; no dijo más. Y lo mismo ocurrió en todas y cada una de las otras manchas."
(Cita de Una Velada Junto al Fuego de Montague Rhodes James)

¿ Curiosa cita del Señor de las Moscas medio siglo antes de que William Golding publicara su famosa novela ?, ¿ Leyó Golding a Montague ?. Error, se cree que Belcebú o Beelzebub deriva etimológicamente de "Ba'al Zvuv" que significa "El Señor de las Moscas", pero claro, eso Montague ya lo conocía.

No recomiendo la lectura del tirón de todos los relatos que componen este compendio, el empacho puede ser grande, son 31 relatos y a mi personalmente se me han hecho muy reiterativos, hasta el punto de querer abandonar la lectura, y a fe que a sí hubiera sido sino fuera por intentar cerrar esta entrada en el blog de forma coherente.

En definitiva, una obra que con los años ha envejecido mal, y que damos un aprobado raspado gracias a que Montague sin quererlo tuvo el honor de perfilar a los primeros zombies de la literatura de terror.

Nota: 5/10

2 de noviembre de 2015

Sorry (Zoran Drvenkar)



El autor Croata Zoran Drvenkar tenía fama hasta 2009 de escribir novelas para jóvenes, ese año da un giro radical a su obra y publica "Sorry", un thriller psicológico muy alejado de su estilo habitual; pero que provoca una gran aceptación entre la crítica y el público en general.

Ambientado en Berlín (ciudad donde reside el autor actualmente), donde cuatro ex compañeros de colegio con unas vidas bastante mediocres, casi rozando el fracaso, deciden fundar en un día de inspiración una empresa dedicada a pedir perdón, así nace Sorry, con un simple anuncio en el periódico que para sorpresa de los jóvenes tiene un éxito arrollador. Muchas personas llaman solicitando los servicios de la empresa, es decir, que se disculpe por ellos por algún error cometido en el pasado.

El concepto de Sorry funciona, las personas que contratan los servicios se evitan pasar la vergüenza de pedir disculpas, y los que reciben las disculpas normalmente reciben alguna gratificación a cambio.

Todos contentos, hasta que un día reciben un encargo muy particular de un cliente, al visitar la casa de la persona a la que deben dar sus disculpas se encuentran con el cadáver de una mujer clavado en la pared. El asesino quiere que Sorry pida disculpas a la muerta, sino lo hacen, tomará represalias contra ellos.

La trama se complica cuando los jóvenes deciden actuar por su cuenta sin llamar a la policía, y trasladan el cadáver a las oficinas de la empresa.

Es difícil leer Sorry sin perderse en algún momento en la trama argumental, Zoran utiliza la primera y tercera persona, en incluso en algunos capítulos incluye al propio lector como protagonista de la historia; este recurso muy poco utilizado en la literatura es difícil de plasmar, sobre todo, si intentas convencer al lector que él mismo es el propio asesino. El resultado en Sorry no llega a convencer, de manera que los capítulos donde "TU" eres el protagonista no llegan a calar en el lector como supongo el autor tenía en mente.

Para acabarlo de complicar cada capítulo es contado desde la perspectiva de un personaje distinto, y por si fuera poco los continuos flashbacks "delante-atrás" en el tiempo añaden complejidad al lector. Personalmente creo que hoy en día se abusa de este recurso temporal en exceso, y acabo echando de menos esas narraciones lineales en el tiempo donde la tensión y el miedo va in-crescendo. 

No hay que quitar mérito al autor, ya que el tema de fondo que subyace en Sorry es la pederastia y el perdón, muy complicados de tratar sin herir sensibilidades, pero que Zoran consigue retratar de forma bastante creíble, sobre todo desde el punto de vista de las víctimas.

Nota: 6,5/10

29 de octubre de 2015

Tierra fría (Sarah Moss)


Puedo imaginar los veranos de una Sarah Moss adolescente en la isla de Orkney (las islas Orcadas en castellano, ubicadas al norte de Escocia); fascinada con las ruinas del asentamiento neolítico de Skara Brae. Esas piedras y esa tierra llena de historia marcó sin duda su afición a la arqueología, la cual decidió que sería su futura profesión.

No fue así, y Sarah Moss se convirtió en escritora, aunque su pasión por la arqueología queda patente en esta su primera novela "Tierra Fría".

Ambientada en Groenlandia, Tierra fría narra la historia de unos jóvenes arqueólogos que trabajan en un proyecto para desenterrar unos restos de un antiguo asentamiento nórdico datado en el siglo XIV. Al parecer durante la época medieval hubo un periodo de calentamiento global que hizo que habitantes de Islandia se aventuraran a poblar tierras en Groenlandia, y algo paso en el siglo XIV de repente para que abandonaran esas colonias.

Cada capítulo de la novela está narrado por cada uno de los expedicionarios, Nina, quizá la menos interesada en la arqueología de todos tiene unas extrañas revelaciones nocturnas, sueña con los antepasados que vivieron en el asentamiento, puede ver lo que les sucedió, e intuye la forma en cómo acabaron muriendo algunos y huyendo otros.

El resto de jóvenes son escépticos respecto a las visiones de Nina, sin embargo comienzan a ponerse nerviosos cuando leen las noticias a través de internet y se enteran que una pandemia se está extendiendo por las ciudades más importantes del planeta, al parecer un virus del que se desconoce su cura.

Los ánimos se empiezan a crispar cuando cae la conexión a internet y el teléfono vía satélite deja de funcionar. A este estado de nervios se añaden misteriosos ruidos nocturnos, movimiento de piedras extraños y la aparición de un fantasmal bote a la deriva que encalla en la playa junto al campamento.

El histerismo de Nina aumenta cuando en el yacimiento descubren varios esqueletos de los antiguos habitantes con señales de haber muerto de forma muy violenta. Todos desean volver, pero en el día señalado para regresar no llega el avión que los tiene que recoger. Sin noticias del exterior, sin víveres para sobrevivir, con los espectros del pasado revoloteando por el campamento, la situación llega a un punto de tensión insostenible. 

El final, como siempre lo tendrá que descubrir el lector. A mí, personalmente, me ha dejado igual de frío que el título, hasta el punto que no tengo claro si han muerto o no.

Nota: 5,5/10

27 de octubre de 2015

Los nenúfares hambrientos (Lou Carrigan)


Si preguntamos a los lectores más veteranos por Antonio Vera Ramírez, posiblemente nadie sepa de quien estamos hablando, ¿ Por qué ? Porque Antonio es más conocido por su seudónimo como autor "Lou Carrigan", aunque tenga en su haber una extensa lista de apodos.

Corren los años 60, un joven empleado de banca, bien posicionado, decide romper con un trabajo estable para convertir en realidad su sueño de infancia, dedicarse por entero a escribir novelas de aventuras. Así nace Lou Carrigan, y su producción literaria se dispara año tras año.

El mismo Antonio calcula en más de 1.100 las novelas publicadas, unos 100.000 folios ditribuidos en 121 colecciones de novelas de lo más variopintas (ciencia ficción, Oeste, Policíacas, Terror, Románticas, Espionaje, etc). Un todoterreno de las letras y todo un baluarte de la novela pulp española. De hecho, él mismo propuso que su saga de novelas "Baby" fuera inscrita en el libro Records de los Guiness como la colección de un mismo personaje con más números editados (500).

Se prodigó mucho más en el género de espionaje y del oeste, pero también tiene 44 incursiones en nuestro género favorito, el terror. Una de ellas "Los nenúfares hambrientos" de 1983.

Un paciente de una joven psiquiatra aparece a horas intempestivas en la casa de la doctora para reclamar su ayuda, viene ensangrentado, y dice haber contemplado unos crímenes atroces. La joven en lugar de acudir a la policía decide pedir ayuda a su vecino, el apuesto y mujeriego abogado Maning.

Los dos deciden ir a investigar por su cuenta el lugar de los supuestos crímenes, no encuentran nada, pero al regresar encuentran el apartamento de la joven manchado de sangre por todas partes y su paciente ha desaparecido.

La investigación se complica a la vez que aumenta la tensión sexual entre el abogado y la psiquiatra, la trama les conducen a la clínica mental donde el paciente había estado ingresado, allí, en el estanque de nenúfares encuentran varios cadáveres. Interviene la policía que encuentra a su vez otro estanque de nenúfares repleto de cuerpos en descomposición.

La joven psiquiatra recibe una cita sospechosa en un lugar apartado, si desea resolver el enigma tendrá que ir sola, aunque lo que encontrará no será de su agrado, sí que servirá para conocer al asesino, ¿ Saldrá con vida después de saber quien es ?

Podríamos esperar que un autor que genera novelas como churros ponga el listón de la calidad bien bajo, para mi sorpresa he de decir que esto no es así, la historia fluye de una forma bastante natural, nada forzada. Está claro que no estamos ante un purista del lenguaje, ni falta que hace, la novela consigue su propósito, hacernos pasar un rato agradable y mantener la intriga a partes iguales con la tensión sexual no resuelta (aquí Carrigan es un auténtico mago como podemos ver en la cita de abajo).

"Ya lo creo que voy a estar bien -masculló el abogado Maning-. ! Los dos vamos a estar de rechupete dentro de unos minutos, porque te voy a meter más polvos que a un desierto!"
(Cita de Los nenúfares hambrientos de Lou Carrigan)

Nota: 6,5/10

26 de octubre de 2015

La sangre del cordero (Thomas F. Monteleone)



Cuando ves que un mismo escritor tiene cuatro premios en los Bram Stoker Awards, que son los galardones presentados por la HWA (Horror Writers Association), las expectativas a la hora de leer alguna obra suya son muy grandes. Así que con esta perspectiva elijo "La sangre del cordero" ganadora de los BSA en el año 1992, en dura pugna con autores de renombre como R. Koontz, M. Costello o Dan Simmons.

La novela promete mucho, y comienza respondiendo a las expectativas. Un sacerdote Jesuita, el padre Peter Carenza al cumplir 30 años comienza a sufrir una serie de transformaciones físicas y espirituales; al parecer puede realizar milagros. 

El Vaticano, por supuesto, está detrás de todo ello, consiguen traer a Carenza a Roma y le explican que él es el resultado de un experimento genético realizado por un departamento secreto del la Iglésia Católica. 

Al parecer hace 30 años consiguieron clonar a Peter con la sangre extraída de la sábana santa. Por tanto, Peter Carenza es un clon de Jesucristo. Amén. Cuando Peter asimila la verdad decide escapar de Roma, no quiere ser sometido a pruebas como si fuera un conejillo de indias.

La Curia y sus ramificaciones menos legales le persiguen, Marion, una periodista, se ve envuelta en el caso y decide ayudarle.

Hasta aquí el planteamiento de la novela, impecable, una trama que da mucho juego, poderes ancestrales de la iglesia mezclados con tecnología genética, original, de acuerdo, el lector puede asumirlo.

Pero a partir de aquí la trama enigmática principal se va diluyendo a cada página, Peter se convierte en una especie de predicador ambulante, se enamora de la periodista y se carga a su mejor amigo por celos, para acabar con un final que pretende ser apocalíptico y no llega ni siquiera a incomodar mínimamente al lector. 

Es como si la primera parte de la novela la hubiera escrito Monteleone y le hubiera dicho a su becario, venga, acaba la novela tú. Una auténtica desilusión, un insulto al lector, que una vez más hace cuestionarme la imparcialidad de los Bram Stoker Awards.

Nota: 5/10

21 de octubre de 2015

Al salir del infierno (John Franklin Bardin)


J.F Bardin (1916-1981) no fue muy apreciado como escritor en su propio país, quizá los lectores americanos de la post guerra no estaban preparados para la literatura tan profunda de Bardin. Tuvo que cambiar de seudónimo y pasarse al genero literario más comercial de las novelas policiales para alcanzar la popularidad, y curiosamente tuvieron que ser los lectores británicos los que rescataron del olvido sus obras más famosas: "El percherón mortal", "El final de Philip Banter" y "Al salir del infierno" en los años 70.

Como muchas veces pasa; las traducciones de los títulos de las novelas escritas en la lengua de Shakespeare a la de Cervantes sufren graves mutilaciones y alteraciones muy curiosas, tal como el caso que nos ocupa, que del título original "Devil Take the Blue-Tail Fly", algo así como el "Diablo cogió el moscardón", traducimos por "Al salir del infierno", nada que ver por cierto.

Bardin nos cuenta en "Al salir del infierno" una historia desde el punto de vista de Ellen, una mujer que después de dos años internada en un sanatorio mental es dada de alta y se enfrenta a sus miedos del pasado y a las incógnitas de su futuro.

Intérprete de clavicordio de prestigio en otra época quiere rehacer su vida junto a su marido que también es músico. Al llegar a casa afloran algunas dudas y nervios que hacen dudar sobre su completa recuperación mental.

Algunos fogonazos de su pasado impactan sobre sus pensamientos, y los recuerdos de Ellen aunque difusos parecen muy dolorosos, una infancia rota por su padre ha marcado su personalidad actual, llena de inseguridades y de acontecimientos terribles que recuerda en su memoria, pero que siempre aparecen muy difusos. A eso se suma el odio que empieza a desarrollar sobre su marido, por dos razones, una de ellas es una posible infidelidad con otra joven, y el hecho de que él pactara con su Doctor el tratamiento de electro choque que a la postre provocó una merma de sus facultades para la música.

Un sorprendente final, da coherencia a la novela, y explica la clase de persona en la que se ha acabado convirtiendo Ellen.

La verdad es que el estilo de Bardin engancha bastante, hace que el lector esté relajado con la lectura y a la vez intrigado constantemente, por una parte narra la historia desde el punto de vista de una señora refinada, parece que el lector estuviera sentado junto a Ellen tomando pastitas con té y escuchando plácidamente las disertaciones de ella, y de repente, ese estado de somnolencia se altera de forma abrupta para dar pie a un ataque, asesinato o violación, hecho por el que el autor pasa de puntillas, para dejar al lector con esa inquietud de no saber muy bien que es lo que ha pasado, y luego prosigue la historia con el ritual de la taza de té como si nada hubiera cambiado.

Entiendo también que este estilo pueda resultar algo lento para los lectores ávidos de acción, pero no se puede negar que esos cambios de ritmo Bardin los borda en su obra, tal cual estuviera desgranando las notas musicales de alguna pieza de Bach al clavicordio. Terror psicológico del fino.

Nota: 8/10

19 de octubre de 2015

Hellraiser (Clive Barker)


El lector que encare frontalmente la novela "Hellraiser" de Clive Barker podrá sentir aprensión ante los pinchos clavados en la carne humana, las escarificaciones en la piel, los garfios y anzuelos tirando de los músculos. Claro que también puede intuir otro tipo de sensaciones, el dolor como fuente de placer, el amor a lo cruel y desconocido, y el repudio a la rutina y la estabilidad preestablecida.

Así, sin tapujos Barker nos adentra en un universo paralelo, una especie de purgatorio de ánimas dónde una vez que se entra es imposible salir. La puerta para acceder a esta dimensión es la Caja de Lemarchand, un rompecabezas muy difícil de descifrar, pero que una vez resuelto abre una puerta a un mundo paralelo.

Frank, poseedor de esa caja consigue desencriptar el acceso, el portal se abre y aparecen varios Cenobitas, inquietantes seres de otra dimensión, con cuerpos mutilados y perforados (Al parecer Barker se inspiró en los Punks y Siniestros para dar vida a sus personajes).

Frank, ingenuamente pensando que está hablando con los tres reyes magos, pide el deseo de conseguir placer eterno, los cenobitas le aseguran que va a conseguir mucho placer, quizá más de lo que pueda desear, y por supuesto del placer al dolor hay un pequeño paso, y Frank queda atrapado en un pozo de sufrimiento y torturas.

Pasado un tiempo, Rory y Julia vuelven a habitar la casa donde Frank desapareció, Julia descubre la habitación con el portal hacia el mundo de los cenobitas, e intenta ayudar a Frank a volver al mundo terrenal, ¿ Por qué ? Porque en realidad le ama, y odia al baboso de su marido Rory (hermano de Frank, por tanto su cuñaaao).

Pero Frank está de los nervios, no porque esté nervioso, sino porque los cenobitas lo han despellejado y los nervios y algunos músculos es lo único que quedan de él. Para regenerarse Frank necesita absorber la materia de otros cuerpos, ahí es donde Julia entra en juego, y se ofrece como señuelo sexual para atraer hombres a casa y ofrecerlos en sacrificio a Frank el cartilaginoso.

Frank se hincha a vísceras y steak tartar humano, poco a poco se va regenerando, pero Kirsty, la mejor amiga de Rory sospecha de la infidelidad de Julia, como para no sospechar después de ver la procesión de hombres que circulan cada día por su casa. Mete demasiado las narices en la vida de Julia, Frank intentará impedirselo, ¿ Lo conseguirá ? ¿ Será Kirsty el siguiente trofeo ? ¿ Devorará sus mollejas vuelta y vuelta ?

Ahí lo dejamos, con el suspense en todo lo alto. El libro se lee en un par de horas, en mi caso siempre valoro positivamente que el autor no se vaya por los cerros de Úbeda, y en este caso Barker cumple a la perfección con la brevedad justa y necesaria. Aún así, si quiere ahorrarse media hora de su tiempo dispone de la película Hellraiser de 1987 que multiplicó por 14 los beneficios de la inversión. Un clásico ochentero del cine de terror del cual sacaron hasta 8 secuelas, claro que, dónde se ponga un buen libro...

Nota: 8,5/10

¿ Pueden suceder tales cosas ? (Ambrose Bierce)


Bierce aparece en la mayoría de los rankings que circulan por internet dentro de los 20 autores de género de terror más valorados por la crítica. Esto quizá hizo que mi predisposición ante la lectura de los relatos de Bierce recogidos en la recopilación ¿ Pueden suceder tales cosas ?, pusiera el listón demasiado alto. 

Algunos afirman que Bierce es el eslabón de la cadena que une la literatura de terror entre Poe y Lovecraft. 

Indudablemente si hablamos de fechas de producción literaria, Bierce está en medio del sandwich Poe-Lov.

Poe 1809-1849
Bie 1842-1914
Lov 1890-1937

Pero afortunadamente no es el único autor de nuestro género favorito de la época, los Bram Stoker, Algernon Blackwood, Arthur Machen, Conan Doyle, Hope Hodgson, Henry James, y otros coetáneos de Bierce nos han dejado el legado de su obra para desmentir esa afirmación.

Quizá la culpa es mía, y no acabo de comulgar con el estilo de Bierce, sus relatos mas que cortos son cortantes, no acaba de crear la atmósfera de la narración cuando ya está finalizando las historias de forma abrupta, dejando al lector con la sensación de ¿ Qué ha pasado aquí ?, ¿ Eso es todo ?

Lo que no se puede negar a Bierce es originalidad, sus relatos tocan temas sobrenaturales habituales, pero también se dejan caer en algunos casos en el ámbito de la ciencia ficción. Desde apariciones, fantasmas, venganzas del otro mundo, autómatas asesinos, hipnosis, lugares malditos, etc, no hay palo que no lo toque Bierce. 

Su estilo es tan amargo como su apodo, le llamaban "Bitter Bierce". Al leerlo parece que te esté contando la historia un granjero del oeste americano más profundo. Por cómo narra las historias parecería que así tal cual se las han contado a él, y que son cien por cien verídicas, eso Bierce sí lo consigue a la perfección, el detalle de sus ubicaciones y selección de matices hace el que el lector no dude ni por un momento de la autenticidad de lo que se le está contando.

Entrando en el ámbito de la especulación y el misterio, Ambrose Bierce desapareció en México en 1913, los rumores apuntan a que murió luchando contra Pancho Villa, el caso es que nunca se supo la verdad y jamás se volvió a saber de él. Todo apunta a que el "Gringo Viejo", como hacía llamarse a sí mismo prefirió morir exprimiendo la esencia de la vida, que malvivir sin sustancia hasta el final de sus días.

Nota: 5/10