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17 de marzo de 2016

La casa (Frank Peretti & Ted Dekker)


Empiezo a creer que las colaboraciones entre autores en libros de terror producen monstruos, partos de abominaciones de muy difícil lectura y peor digestión. Intento ser benevolente en mis reseñas, ponerme en su situación personal e histórica, así y todo tengo algunos adjetivos calificativos para esta novela: Terrible, mala, aburrida, previsible, infantil, sin estilo, mal redactada y peor traducida.

Sólo tiene una cosa buena, no es muy voluminosa y en dos días he podido quitármela de encima, no sin quedarme con ganas de abandonar su lectura antes de terminarla.

Sobre Ted Dekker ya pasó por mis manos la novela "Tr3s" con mejores sensaciones que "La casa", sobre Peretti no conozco gran cosa, a pesar de ser un autor de éxito en el imperio yanqui y calificado allí como autor de Ficción Cristiana, (WTF !!!), no sabía que había un tipo de ficción según la religión del autor, cosas de americanos.

Ya que he hecho el esfuerzo de leer "La casa" procedo a resumirla: 

Una pareja al borde de la ruptura matrimonial viaja por carreteras secundarias de la América profunda, no tardan en perderse en un camino de tierra y su coche acaba averiado delante de una extraña casa. Otra pareja que viaja en dirección contraria sufre el mismo contratiempo y acaban los cuatro en la misma casa.

Los dueños de la casa son gente bastante desequilibrada que producen muy poca confianza. Un asesino en serie aparece de ninguna parte y comienza el absurdo juego de la supervivencia, un despropósito de principio a fin.

Diálogos hilarantes y poco creíbles, la casa parece tener miles de habitaciones, una y otra vez los autores dicen que existe la presencia del mal y el bien, amigo, no me lo tienes que decir, me lo tienes que mostrar con la historia, cosa que no hacen. El reparto entre autores no sé si se realizó por capítulos (no hay coherencia entre capítulos), o por párrafos (ni siquiera hay coherencia entre párrafos). Los personajes parecen caracterizados por un niño de cinco años.

Un tufillo de moralina cristiana flota en el ambiente (debe ser la influencia de Peretti), el caso es que no sería creíble ni en tiempos de Poe. Una reiteración de manidos tópicos que resultan cansinos de tanto repetirse: Todos los que viven en las montañas son psicópatas, el sótano es el vórtice de maldad de cualquier casa embrujada, la niña representa la inocencia y la bondad (sí, sale una niña al final de la novela que no viene a cuento), los elementos mágicos dan más risa que espanto, y el lector está suplicando llegar al final.

Ya no digo más, se produjo también una adaptación al cine que ni me voy a molestar en buscar y mucho menos ver, aunque por muy mala que sea, siempre será mejor que la novela.

Nota: 1/10

21 de agosto de 2015

La casa y el cerebro (Edward Bulwer-Lytton)


El relato que hoy traemos al blog se considera una pieza maestra de la literatura sobrenatural. "La casa y el cerebro" fue incluida en el ensayo de Lovecraft "Supernatural Horror in literature", y fue calificada como la mejor historia de fantasmas en lengua inglesa.

Ante ese cúmulo de halagos de auténticos maestros del horror, cabe preguntarse, ¿ Quién fue el autor de ese relato que siglo y medio después sigue siendo impresionante ? 

Edward Bulwer-Lytton, quizá el nombre no nos parezca muy familiar, sí, a lo mejor la frase: "La pluma es más fuerte que la espada", acuñada por este poeta, novelista, dramaturgo, político y periodista británico (hay que ver cómo les cundía el tiempo en esa época, se nota que no tenían televisión ni internet), injustamente olvidado hoy en día.

El relato fue publicado en 1859 en el Blackwood's Magazine, una publicación que entre sesudos ensayos mezclaba una buena cantidad de ficción terrorífica. Desde luego que la revista tenía que ser bastante macabra, cuando el mismo Poe satirizó sobre ella en el relato "Cómo escribir un artículo a la manera del Blackwood's".

Volviendo a "La casa y el cerebro", uno espera encontrar el típico relato victoriano de fantasmas, señoras que se desmayan, y el ulular del viento en los ventanales. Meccc, error. El estilo de la narración se mantiene fresco al paso de los siglos, es muy directo, y las descripciones de los hechos y los ambientes buscan las palabras perfectas para encajar la acción y embaucar al lector en la trama.

La historia la cuenta un noble caballero inglés, que ávido de conocer todo aquello relacionado con el ocultismo, se entera de la existencia de una casa en alquiler en la que parece que suceden fenómenos extraños. Cómo si de un Juan sin miedo se tratase decide pernoctar en la casa con la compañía de un criado y su perro. 

En una de las habitaciones encuentra dos cartas de los antiguos inquilinos de la casa, una de ellas dice así:

"Lo que está hecho no puede deshacerse; y te digo que no hay nada contra nosotros, a no ser que los muertos cobren vida...
Entre estas últimas líneas, se leía escrito con mejor caligrafía !Eso han hecho!"
(Cita de La casa y el cerebro de Edward Bulwer-Lytton)

Y a partir de entonces, una serie de fenómenos inexplicables comienzan a suceder a su alrededor. El intenta racionalizar todo lo que ve, y está convencido que detrás de todo aquello debe haber una persona viva. Incluso va más allá, y postula la teoría de la "mesmerización", sí, confieso que tuve que buscar la palabra en el diccionario. (Mesmerismo: También conocida como la doctrina del magnetismo animal, lo que hoy llamamos sugestión, una rama de la hipnosis que según Mesmer, su creador, permitía curar enfermedades a través de potenciar las corrientes eléctricas que atraviesan el cuerpo humano).

El protagonista (sin nombre, al igual que el resto del personajes), cree firmemente que detrás de todas las apariciones espectrales hay un gran cerebro capaz de conseguir que la materia se mueva a distancia.

Y realmente se intenta autoconvencer, hasta que su criado sale huyendo despavorido, y su perro aparece muerto, en ese momento decide abandonar la casa y sugerir al dueño que derribe una habitación en particular, vórtice de la maldad, según él.

En el derribo encuentran un sótano con varios objetos extraños en su interior, entre ellos un retrato antiguo, el grabado de una estrella de cinco puntas, una escalera y símbolos zodiacales. Sin duda este pasaje es lo que instó a Lovecraft a comentar que este relato tenía reminiscencias rosacrucianas.

Justo al desmantelar la habitación se percatan de que hay un extraño individuo rondando las inmediaciones de la casa, resulta ser precisamente el que aparece en retrato, así que decide seguirlo para comprobar in situ cómo pueda estar viva una persona de más de trescientos años.

Richards (el único nombre propio que aparece en el relato), es un noble rico y semiinmortal (¿ No había un Richard inmortal en la serie Lost ?, ¿ Coincidencia ?) El caso es que Richards parece tener poderes hipnóticos evidentes, y somete al protagonista a un extraño trance en el cual contempla su propia muerte.

La verdad es que el sueño es digno de análisis, no tiene desperdicio, pero eso claro, lo dejaremos en el aire para el deleite e interpretación del lector.

¿ Has vivido años sin saber quien era E.Bulwer-Lytton ?, ¿ Podrás seguir ignorándolo después de leer esta joya ?

Nota: 9,5/10.