28 de febrero de 2016

Duma Key (Stephen King)




Me costó acabar Duma Key, y no precisamente porque fuera aburrida, sino por su larga extensión (más de 200.000 palabras) y su ritmo lento de acción, típico de Stephen King eso de cocer al lector "a fuego lento".

La historia comienza con el accidente de Edgar Freemantle que le causa la amputación de su brazo derecho y daña la parte de su cerebro relacionada con el habla. A partir de ese día la relación con su mujer se vuelve violenta y tiránica, lo que acaba con su matrimonio y con la prescripción médica de alejarse a algún lugar apartado y relajante.

Ahí es dónde entra Duma Key, un lugar retirado de la costa de Florida, una casita en la playa, y mucho tiempo para pensar. Allí Edgar comienza su recuperación física, en uno de sus paseos playeros conoce y entabla amistad con Wireman, su único vecino y cuidador de la anciana Elizabeth Eastlake, propietaria de todos los terrenos de la zona y sufridora de un incipiente alzheimer.

Edgar comienza a padecer intensos picores en su brazo amputado que llega a sentirlo como si aún fuera real, sólo hay una manera de calmar ese terrible picor: pintar cuadros. El problema es que Edgar no es consciente de lo que pinta, es sumido en un frenesí artístico que le lleva a producir una serie de cuadros subrealistas.

Las pinturas parecen querer contar una historia, algo que sucedió en Duma Key mucho tiempo atrás, algo que sólo Elizabeth recuerda, la trágica desaparición de sus hermanas gemelas y la extraña relación con un tesoro desenterrado en la antigua mansión Eastlake. 

Los cuadros de Edgar tienen un atractivo especial, gustan a todo el público, y tras una exposición en la ciudad todo el mundo decide llevarse uno. Edgar se da cuenta tarde de que Duma Key oculta algo maligno, y que sus cuadros están devolviendo a la vida a un antiguo ser maligno que ha estado enterrado y latente durante muchos años.

¿Conseguirá Edgar con la ayuda de Wireman salvar a su familia y a sí mismo de "Perse", la criatura que ha vuelto a la vida?

Merecida ganadora del Bram Stoker Award de 2008, Duma Key es un grandioso esfuerzo de King por unificar bajo una misma novela conceptos tan dispares como el arte de pintar un cuadro, el mito de Persefone, y teorías médicas como la del área de broca del cerebro, o la de los miembros fantasma en las amputaciones.

El resultado es un libro que va de menos a más entrelazando todas las urdimbres de las tramas secundarias con la principal, y culminándola con un final digno del sello King.  

Nota: 8,5/10

16 de febrero de 2016

Pirofobia (Jack Lance)



El escritor holandés Jack Lance no duda en reconocer que dos de sus autores preferidos, y que más han influido en él, han sido Stephen King y Dean R. Koonz, por ello se siente orgulloso de que tras algunos de sus éxitos en el género del terror se ganara el apodo del "El Stephen King holandés", un mote que le queda algo grande si nos centramos en la novela que reseñamos hoy: "Pirofobia".

La novela se centra en la historia de Jason Evans, aunque el autor nos la narra el tercera persona, a mi juicio hubiera sido más acertado el relato directo en primera persona, y por ello la trama pierde algo de fuerza.

Jason lo tiene todo: un buen trabajo, Kayla su mujer que le ama, una bonita casa, lo que viene a ser, una vida demasiado bonita para ser verdad. El castillo de naipes de la felicidad se resquebraja cuando comienza a recibir una serie de enigmáticas fotos Polaroid donde se aprecia una tumba. A partir de recibir esas anónimas fotos, su fobia al fuego (pirofobia) latente durante muchos años de su vida comienza a florecer de nuevo, las pesadillas le atormentan y decide utilizar la regresión hipnótica para desvelar el origen de su fobia.

Sus investigaciones le llevan a un cementerio donde encuentra la lápida de la fotografía con tres nombres inscritos. Todo se tuerce cuando su mujer es brutalmente atacada y él secuestrado, entonces Jason averiguará las mentiras de su existencia y las razones de su pirofobia.

Un final bastante forzado, Sr. Jack Lance, con todos mis respetos, no es muy aconsejable que los protagonistas de la novela aparezcan de la nada después de haber estado ausentes el 80% de la historia, es más, ni aconsejable, ni creíble para el lector, que a pocas páginas del final sigue descubriendo nombres de personajes nuevos.

Nota: 4/10

11 de febrero de 2016

El quinto hijo (Doris Lessing)


Hoy desplegamos la alfombra roja para recibir como es debido a Doris Lessing (1919-2013), casi con toda seguridad, el único premio nobel de literatura que desfile por nuestro blog, y es que el género de terror no ha sido nunca bien tratado por la academia sueca.

2007 fue el año del controvertido galardón, cuando muchos escritores y gente del mundillo editorial se llevaron las manos a la cabeza al escuchar que Doris Lessing salió triunfadora.

"El quinto hijo", novela corta de 1988 de la autora, es una historia inquietante de terror cotidiano, es decir, algo que nos puede pasar a cualquiera de nosotros en cualquier momento de nuestras vidas, y que supone replantearnos todas las cosas conocidas.

Harriet y David, un matrimonio feliz y ejemplar, con una vida tan corriente como la de cualquier familia media, deciden que su felicidad pasa por tener una familia con muchos hijos, cuantos más mejor. Las cosas van por su cauce normal hasta la llegada de su quinto hijo, un embarazo problemático y el nacimiento de Ben; un extraño bebé comienzan a minar los cimientos de la feliz familia.

Llegó el "bebé Neanderthal", el "trol", el "duende", el "gnomo", resultado de una mutación genética primitiva. No deseado, no esperado y definitivamente no amado, que supone un cambio radical en la vida de la familia Lovatts.

Ben parece no tener sentimientos, no se comunica con nadie y revela tendencias violentas. Eso hace que Harriet y David, presionados por el resto de sus familias, deciden ingresar a Ben en una institución "especial". La familia vuelve a la senda de la felicidad por un tiempo, pero a Harriet le remuerde la conciencia y decide un día ir a visitar a Ben; las condiciones en que tienen a la criatura son infrahumanas, y Harriet arrepentida vuelve a traer al niño a casa.

Ben crece al mismo tiempo que los problemas se multiplican, ¿ Podrá la familia convivir con Ben ?, o quizá, ¿ Ben acabará con la convivencia familiar ?

Cuando cientos de expertos buscaban la moraleja filosófica de la novela de Lessing, la autora se vio obligada a aclarar sus motivaciones, al parecer el niño Ben representa las guerras que vienen a truncar la normalidad de las hombres, representan la maldad y nadie sabe como manejarse en esa situación.

A veces los horrores cotidianos sobrepasan a los de ficción.

Nota: 6,5/10

9 de febrero de 2016

La fábrica de pesadillas (Thomas Ligotti)


Reconozco que no sabía nada de Thomas Ligotti (1953-?) hasta esta semana. Cuando vi que a su obra la calificaban como "horror filosófico" o "tono oscuro", y que el Washington Post reseñaba ésto: "Se trata del secreto mejor guardado de la literatura de terror contemporánea", me puse como deberes leer algo de éste autor.

"La fábrica de pesadillas" es un lote de relatos de Thomas Ligotti, que como su nombre indica, parecen transcripciones directas de pesadillas y sueños extraños del propio autor (o eso, o Ligotti tiene una portentosa imaginación).

Ligotti ha reconocido que desde joven ha sufrido trastornos de ansiedad, los cuales han marcado su estilo narrativo y su obra en general, la duda que nos queda es que no sabemos que fue primero, los ataques de ansiedad degeneraron en pesadillas, o las pesadillas fueron la causa de los ataques de ansiedad (al parecer las drogas tuvieron también algo que ver).

Enumero los relatos en el mismo orden que los encontramos en esta compilación, con su calificación, el título y un breve chascarrillo de mi propia cosecha que da idea del argumento.

(6) En retozo: El colmo de un psiquiatra de prisiones.
(6) El último festejo de Arlequín: Inquietantes payasos.
(3) La sombra en el fondo del mundo: Una sima de negra malignidad. 
(2) Teatro Grottesco: Grotesco parece ser la palabra favorita de Ligotti.
(6) El arte perdido del crepúsculo: Los vampiros no pueden faltar.
(7) El doctor Voke y el señor Veech: Marioneta diabólica.
(8) El manicomio del doctor Locrian: Conviene no desenterrar a los locos.
(5) La secta del idiota: Divagaciones sobre la locura y las pesadillas.
(4) La música de la luna: Concierto de capullos.
(3) Vastarien: El libro maldito.
(3) Los anteojos del cajón: Todo depende de la óptica de como se mire.
(3) Nethescurial: La isla y el ídolo perdidos.
(3) A la sombra de otro mundo: La casa encantada.
(2) La escuela nocturna: Indefinible relato.
(4) El glamour: Esto si que es cine de terror.
(3) La señorita Plarr: Recuerdos de una tutora muy particular.
(2) La medusa: A la búsqueda de Medusa entre libros y bibliotecas.
(6) El Tsalal: El advenimiento de la oscuridad.
(3) La voz de los huesos: Polvo somos y en polvo nos convertiremos.
(5) Severini: Ligotti en lucha contra sus propias pesadillas.
(6) Las ferias de gasolinera: Pesadilla sin plomo, por favor.
(7) El bungalow: El que susurra a las grabadoras.
(6) La torre roja: Terror industrial.

El estilo narrativo de Ligotti es directo, los diálogos están muy conseguidos, y las atmósferas grotescas perfiladas a la perfección, pero hay un problema, las pesadillas, como su nombre indica, son pesadillas, y los argumentos dentro de los relatos están muchas veces deshilachados y difuminados, hasta el punto de acabar alguna historia con el sentimiento de no haber entendido nada. Un ejemplo de disquisición filosófica difícil de seguir:

"La vida es la pesadilla que te marca para demostrar, de hecho, que es real. Y sufrir una lectura solitaria parece la alegría del paraíso cuando lo comparamos con las condiciones extraordinarias en las que la propia locura de uno solo es el reflejo de la del mundo exterior."
(Cita de La fábrica de pesadillas de Thomas Ligotti).

He de confesar una cosa: Me dormí varias veces leyendo "La fábrica de pesadillas", cuando llevaba tres o cuatro relatos navegando por los mundos imaginarios de Ligotti, con poca o nula acción de los personajes, caí en una modorra considerable, y es inevitable dar alguna que otra cabezada con sueño plácido o pesadilla incluida, eso depende del lector, en mi caso no tuve ninguna pesadilla oscura, al parecer, contra más terror leo más a pierna suelta duermo.

Ligotti mismo confesó que prefiere el formato de cuento al de novela, a mi juicio una pena, ya que una mega-pesadilla de Ligotti en forma de novela larga a buen seguro tendría su sitio entre los grandes de la literatura de terror de todos los tiempos. Sin duda sería una obra "Grotesca".

Nota: 5,5/10

5 de febrero de 2016

El horla (Guy de Maupassant)


Guy de Maupassant está considerado como uno de los escritores más influyentes del siglo XIX, su obra incluye seis novelas y unos trescientos cuentos (su gran especialidad), así como obras de teatro, libros de viaje y poesía.

Su escritura es sencilla y sin rodeos, pocas veces se involucra con sus personajes, más bien los deja a su suerte. Su carácter pesimista, misógino y algo antisocial le llevo por una vida de excesos sexuales y de abusos de drogas, que le hacían sufrir alucinaciones que de rebote le servían para inventar relatos sorprendentes.

"El horla" es considerado su obra maestra del género de terror, creado en 1887, escribió una primera versión en tercera persona, pero dándose cuenta de que a la narración le faltaba fuerza, escribió otra versión más extensa en primera persona en el formato de diario del personaje principal.

En "El horla" el protagonista relata el creciente desasosiego que sufre. Primero detecta la presencia de un ser invisible que aparece por las noches, duda que pueda tratarse de sí mismo sonámbulo, así que prepara algunas trampas para despejar esa incógnita, definitivamente, hay una presencia externa.

En algunos puntos de relato el autor describe al Horla como una criatura invisible que subyuga las mentes, y que parece ser la vanguardia de una horda de organismos extraterrestres llegados a la tierra para reemplazar al hombre, aquí Maupassant inventa, sin saberlo, el terror cósmico medio siglo antes que Lovecraft.

La mente del protagonista llega a un punto donde le resulta difícil discernir entre lo real y lo imaginario, nuevos fenómenos extraños suceden: una rosa flotando en el aire, un libro cuyas páginas se mueven solas, al punto que la víctima decide acabar con el ser de forma tajante. ¿ Lo conseguirá ? ¿ Logrará escapar de esa espiral de locura ?

Maupassant atacado por graves problemas nerviosos, paranoias y esquizofrenia heredada, agravados por la sífilis intenta suicidarse cinco años después de escribir este relato. El propio escritor lo confesó por escrito: «Tengo miedo de mí mismo, tengo miedo del miedo, pero, ante todo, tengo miedo de la espantosa confusión de mi espíritu, de mi razón, sobre la cual pierdo el dominio y a la cual turbia un miedo opaco y misterioso»

Un relato que influyó en Lovecraft tal y como dejó patente en su ensayo sobre el horror sobrenatural en la literatura. A mi juicio Lovecraft acusó de forma injusta a Maupassant cuando afirmó que sus ideas eran efusiones morbosas de una mente en estado patológico, y no el producto de una mente imaginativa capaz de fantasear con nuevos mundos desconocidos, en otras palabras, que si no hubiera ido hasta arriba de cocaína no hubiera generado su obra literaria.

Con toda mi humildad, creo que Lovecraft se equivoca con Maupassant, todos podemos tener ideas, pero muy pocos somos capaces de escribirlas como Guy de Maupassant, con un estilo, me atrevo a decir, más fresco y cercano a nuestro tiempo que el del propio Lovecraft.

Nota: 7/10

La joven ahogada (Caitlín Kiernan)


Kiernan afirmó claramente en su blog: «Me estoy cansando de decirle a la gente que no soy una escritora de "terror". Me cansa que la gente no me escuche o no me crea. La mayoría parece recelar de mis motivos».

«Nunca he tratado de engañar a nadie. He afirmado que no escribo obras de "terror". Lo he dicho un millón, mil millones de veces». «No es que no haya fuertes elementos de terror presentes en gran parte de mi escritura. Es que el terror nunca predomina en ellas. Pueden llamarlo ficción psicológica o ficción fantástica. No creo en el terror como género; pienso en él —parafraseando a Doug Winter— como en una emoción, y ninguna emoción exclusiva ha copado jamás mis ficciones».

Dicho ésto, y después de leer a Kiernan estoy de acuerdo con la autora, no entiendo porque "La joven ahogada" fue ganadora del Bram Stoker Award en 2012 y nominada a los premios Nébula y Locus, lo que da una idea de que la novela se mueve entre losgéneros de fantasía, realismo y terror, pero que no se puede encasillar de forma clara en ninguno de ellos.

"La joven ahogada" es un libro complicado de leer, la autora introduce a Imp, una joven que se define a sí misma como paranoica y con antecedentes familiares de locura. Imp a su vez intenta escribir un relato de fantasmas relacionado con un cuadro de un antiguo pintor que muestra una joven desnuda adentrándose en las profundidades del agua.

Imp es lesbiana y convive con Abalyn, una blogera que se gana la vida escribiendo reseñas de video-juegos. Su relación se deteriora cuando Imp trae a Eva Canning a casa, otra joven que Imp rescata de la calle (o más bien del agua), y cuyo pasado familiar también está relacionado con muertes por ahogamiento en el mar. 

Para complicarlo aún más hay dos Eva Cannings, y no queda claro si son reales o imaginarias, entre tanto, la autora disfruta torturando al lector mediante saltos temporales y cambios de voces narrativas. Con este libro tengo la sensación de que intento aferrarme a un hilo argumental sin conseguirlo, que soy un corcho flotando a la deriva en el mar de Kiernan, y que el que se ahoga soy yo.

Imp además juega el rol de profesora de escritura y salpica sus relatos con consejos de cómo se debe escribir un relato de fantasmas, sugiere aquello que funciona y lo que no sirve en las historias de terror, lo que demuestra que la autora conoce tan bien el género que se permite el lujo de jugar con él igual que un felino lo haría con una madeja de lana.

No apto para lectores ávidos de acción y sangre, "La joven ahogada" es un retrato intimista donde se diseccionan los miedos y paranoias de sus protagonistas, que en el fondo suelen ser los mismos que los del propio autor.

Kiernan mete en la batidora sirenas, la caperucita roja, fantasmas, esquizofrenia, tiburones, lobos y tendencias suicidas, le da al "on" y el resultado es "La joven ahogada", un libro para un público muy concreto, que no suele ser el típico lector de novelas de terror.

Nota: 3/10

1 de febrero de 2016

El último escalón (Richard Matheson)



No podía ser de otra forma, Matheson tenía que volver a pasar tarde o temprano por nuestras manos, y es que "Soy Leyenda" es uno de los libros que deja huella en el lector. 

"El último escalón" 1958, está escrito cuatro años después de su obra maestra, en una demostración de lo camaleónico que es este autor, igual nos impresiona con un mundo apocalíptico repleto de vampiros, o se atreve con los fantasmas como en esta novela que reseñamos hoy.

¿ Dije fantasmas ?, sí, los hay, al menos uno, pero "El último escalón" no es una novela de fantasmas, es una historia sobre las capacidades psíquicas humanas, un canto a la vulnerabilidad de los individuos ante la simple posibilidad de conocer lo que piensan los demás, el auténtico horror de mostrar los pensamientos de las personas sin ningún filtro, sin las capas de hipocresía, educación, cultura, que arrastramos de forma constante.

El relato de los hechos contado en primera persona por Tom Wallace nos sitúa en una típica urbanización americana de casitas de los años cincuenta, amas de casa preparando tartas de manzana y maridos cortando el césped en pijama, todo idílico, una gran comunidad, sin embargo las cosas no son lo que parecen, cada familia guarda sus secretos íntimos.

En una de las típica reuniones familiares el cuñado de Tom propone hipnotizar a una persona a modo de juego, sin saber muy bien donde se mete, y suponiendo que eso no va a funcionar con él, Tom acepta el reto de ser hipnotizado. Nadie lo esperaba, pero el experimento funciona y después de echarse unas risas a su costa la velada finaliza y todos vuelven a sus respectivas casas.

Tom empieza a notar molestias por la noche, no puede dormir y se levanta para tratar de despejarse. Sentado en el sillón del salón no puede creer lo que ve, una figura de mujer se muestra de forma clara ante él, no dice nada, sólo está ahí, y tal y como viene se va. A la mañana siguiente Tom duda de si lo que vio fue real o un sueño, su mujer Anne es escéptica al respecto.

Otro cambio que experimenta Tom es que su mente parece funcionar como una antena de radar, y es capaz de captar los pensamientos de todas las personas cercanas a él. Su mujer comienza a asustarse de estas capacidades cuando Tom demuestra que sus predicciones no son casualidad, al parecer su nuevo don trae más problemas y responsabilidades que alegrías.

Tom lleva en sus hombros el peso de conocer todos los secretos de sus vecinos, y todos sus pensamientos, es una tarea que no ha pedido y que por momentos puede llegar a ser una carga intolerable, sin embargo esa nueva cualidad puede ayudarle a desvelar el misterio del fantasma de la mujer que ve en repetidas ocasiones.

Cuando en la década de los cincuenta todos los autores de terror mostraban los miedos de la época (apocalipsis nucleares, invasiones del espacio, experimentos genéticos), Matheson de forma magistral retoma los miedos internos del hombre, los que surgen del interior de su propia psique, y de forma hábil expone sus miserias a los lectores ávidos de otro tipo de terrores.

Se lee fácil, el estilo de Matheson no se anda con rodeos y va siempre al grano, pero para los ansiosos que no quieran gastar cuatro horas de su vida leyendo existe una versión de la novela en la película de 1999 protagonizada por Kevin Beacon con el mismo nombre que el libro.

Nota: 6/10

29 de enero de 2016

Los misterios de Udolfo (Ann Radcliffe)


Volvemos a los orígenes de la literatura de terror, novela gótica en estado puro, betseller de las clases altas y la burguesia inglesa de hace dos siglos, "Los misterios de Udolfo" de 1794 fue libro de cabecera de muchas señoritas de la aristocracia que se identificaban con las aventuras de las heroínas creadas por Ann Radcliffe.

Edgar Allan Poe en su relato "El retrato oval", hace un guiño a la novela Los misterios de Udolfo, quizá con cierta sorna e ironía fina hacia la autora:

"...era una de esas construcciones en las que se mezclan la lobreguez y la grandeza, y que durante largo tiempo se han alzado cejijuntas en los Apeninos, tan ciertas en la realidad como en la imaginación de mistress Radcliffe."

Por otra parte, Lovecraft nos dice en su ensayo sobre la literatura de terror:

"A los conocidos atavíos góticos de sus predecesores, Mrs. Radcliffe añadió un genuino sentido de lo sobrenatural, tanto en los escenarios como en los incidentes, que raya en la genialidad; cada pormenor de la ambientación y de la intriga contribuye artísticamente a crear la impresión de horror ilimitado que ella quería transmitir".

Lamentablemente estoy más de acuerdo con Poe que con Lovecraft en este punto. Las técnicas descriptivas de Radcliffe son muy buenas para la época, sin embargo el abuso y repetición constante de ellas puede dar somnolencia al lector, que se va a meter entre pecho y espalda más de mil páginas de escenas contemplativas, personajes estereotipados hasta rozar lo ridículo, y como guinda del pastel y sin venir mucho a cuento, la autora nos deleitará con fragmentos de poesía de autores clásicos.

El libro que podría adaptarse perfectamente a un serial de televisión cuenta la historia de Emily St. Aubert, joven francesa que se queda huérfana después de la muerte de su padre. El caballero Valencourt está enamorado de Emily, pero la chica se hace de rogar y su tía Madame Cheron, haciendo la labor de tutora de Emily, no ve este romance con buenos ojos. 

Después de 300 páginas de prolegómenos capaces de aburrir al lector con más paciencia del mundo, Emily es encerrada en el castillo Udolfo a manos del Signor Montoni, un bandolero italiano que se ha casado con su tía por interés económico. 

En el castillo corren rumores sobre fantasmas y hechos sobrenaturales, y Emily se verá envuelta en alguna que otra supuesta aparición, siempre con desmayo de manual incluido. Desde luego que Radcliff no le hizo un gran favor al género femenino cuando dibujaba a las damiselas con ese grado de empanamiento. Para muestra este párrafo que generaría ríos de twitts del sector femenino hoy en día:

"...que posees una comprensión muy superior a las personas de tu sexo; y que no tienes ninguna de esas lamentables flaquezas que con frecuencia marcan el carácter femenino, como son la avaricia o el deseo de poder, que hacen que las mujeres disfruten al contradecir y al burlarse cuando no pueden conquistar."
(Cita de Los misterios de Udolfo de Ann Radcliffe)

Emily quiere descubrir también una explicación de la misteriosa relación entre su padre y la marquesa de Villeroi, un misterio que parece tener algo que ver con el castillo Udolfo.

La madeja de la trama acaba destrabada al final del libro, todas las piezas acaban de encajar, y sólo echamos de menos el "y fueron felices y comieron perdices." para acabarlo de rematar.

Otro sacrificio de este humilde lector en post de criticar con conocimiento de causa, en este caso ha costado 19 horas de tedio que bien podían haber sido empleadas en otras lecturas más interesantes. Si quieres iniciarte en el mundillo de la lectura de terror la recomendación es que no lo hagas cronológicamente, correrás el riesgo de aborrecerlo antes de llegar al siglo XIX.

Nota: 2/10

21 de enero de 2016

Voces del silencio (Tabitha King)



Si hay una familia que viva hoy en día de la literatura de terror sin duda es la familia King, ya han pasado por el blog libros del padre (Stephen King), del hijo (Joe Hill), y ahora traemos uno de la mujer (Tabitha King). Sin duda las comidas de navidad en casa de los King deben ser entretenidas.

"Voces del silencio" de Tabitha King en realidad es una obra llamada "Candles Burning" de Michael McDowell, escritor conocido por sus aportaciones a los guiones de "Beetlejuice" y "Pesadilla antes de Navidad" de Tim Burton. Cuando McDowell murió en 1999 dejó incompleta la novela, y el agente de McDowell contactó con Tabitha King para finalizarla. McDowell dejó muchas notas con diferentes finales alternativos, pero la señora King parece ser que prefirió escribir otro final diferente de los que propuso el autor original.

Calliope, la protagonista cuenta en primera persona la historia de su infancia. "Callie" es la hija de Joe Cane Dakin un exitoso vendedor de coches y Roberta Carroll, una ambiciosa mujer que a pesar de tenerlo todo se averguenza del apellido y los orígenes de su marido. Ford es el hermano mayor de Callie y también es el hijo preferido de mamá. 

Callie es tratada por su madre como una pequeña cenicienta, siempre es despreciada, no le dejan opinar y su madre se mofa de ella mientras su hermano mayor no deja de meterse con ella. Durante su estancia de vacaciones en un hotel la familia recibe una extraña nota; Joe Cane Dakin ha sido secuestrado, por raro que parezca parece que los secuestradores no dan más instrucciones y la vida de la familia da un vuelco inesperado cuando Joe Cane es brutalmente asesinado en el séptimo cumpleaños de la pequeña Callie.

Para complicar aún más las cosas Roberta es desposeída de la herencia que pasará a manos de su hijo Ford cuando cumpla la mayoría de edad. Roberta se enfada con su madre y huye con Callie, dejando a su hijo mayor al cuidado de la abuela. Así es como llegan a una asilada casa de inquilinos al borde del mar llamada Merrymeeting. La señora Verlow acoge a la madre e hija en su casa, y lo que parecía temporal se convierte en una estancia permanente.

Callie descubre en ese casa que puede escuchar voces de sus antepasados muertos y trata de valerse de ese don para descubrir la verdad sobre el asesinato de su padre. Durante su estancia aparecen poderosas mujeres que conspiran contra la madre de Callie utilizando a la niña, pero ella está decidida a conocer la verdad con la ayuda de sus fantasmas.

McDowell inicia el relato con sorprendente fuerza, en algunos puntos su estilo me ha recordado al de John Franklin Bardin, el lector llega a odiar el personaje de la madre, una auténtica arpía sin corazón, y más adelante se da cuenta que el puzzle de mujeres que conforma la novela forma un cuadro de los más subrealista, sería un auténtico reto para Pedro Almodovar y sus películas dónde las mujeres son las protagonistas.

Si la primera parte de la novela no tiene desperdicio en la segunda la repetición de de las mismas acciones y la deriva de la infancia de Callie hacia su adolescencia resta algo de interés para el lector, que no puede evitar decepcionarse un poco ante un insulso final. Desconocemos que final tenía en mente McDowell, el de la Sra. King desde luego nos ha sabido a poco.

Nota: 6/10

15 de enero de 2016

Los anteojos (Edgar Allan Poe)


Hablar de Poe es hablar de relatos macabros, sin embargo Poe también se adentró en el mundo de los relatos satíricos y cuentos humorísticos, que tal vez sean los más siniestros de todos, su humor negro es de los que inquieta y da que pensar.

Los anteojos fue publicado en el periódico Philadelphia Dollar en marzo de 1844, la crítica dijo que el texto se pago a un precio por palabra escrita de manera que Poe alargó innecesariamente el relato (cosa que no parece muy probable, ya que no sobra ni falta nada en el contenido).

Julio Cortázar señala que la sátira en cuentos como "Los anteojos" se transforma en desprecio. Esto se evidencia en sus personajes: "Astutos seres que embaucan a la masa despreciable, o miserables muñecos que van de tumbo en tumbo, cometiendo toda clase de torpezas".

Un joven de ascendiente francés recibe una cuantiosa herencia que le permite codearse con la alta sociedad de Nueva York. Una noche, en la ópera, se enamora perdidamente de una elegante dama que ha vislumbrado a lo lejos. Echando mano de todos sus mañas y recursos, en poco tiempo logra enamorarla y casarse con ella. Pero la noche de bodas le deparará una enorme sorpresa en donde descubre que en realidad su esposa es en realidad su tatarabuela que le jugó una treta.

Poe satiriza sobre la vanidad y la ceguera mental (que hace pasar por ceguera visual), haciendo bueno el dicho de que no hay más ciego que el que no quiere ver. La nota lamentablemente se queda corta, de la misma manera que corto es el horror en el relato.

Nota: 4/10

La hora del lobo (Robert McCammon)


Otra semana leyendo a McCammon, "La hora del lobo" es una novela voluminosa, las trece horas de lectura lo avalan, aunque no por ello se hace pesada, al contrario, la acción comienza en el minuto cero y continúa latente hasta el final.

Y ya era hora, ha tenido que pasar un año para caer en nuestras manos la primera novela que pivota en torno a la licantropía, y lo hace de forma poco tradicional, nada de lunas llenas ni balas de plata, McCammon plantea un hombre lobo mucho más racional y que puede cambiar de aspecto a voluntad.

La hora del lobo (1989) es una novela ambientada en la época de la segunda guerra mundial, concretamente días antes del desembarco de Normandía. El ruso Michael Gallatin es el protagonista y hombre lobo, capaz de inflirtrarse entre las líneas enemigas, robar información confidencial y desmoralizar a los nazis.

Michael es reclutado por el servicio de inteligencia inglés para contactar con un pintor alemán que posee una importante información referente a una mortífera arma que los alemanes están desarrollando en secreto, y con la que se proponen frenar de golpe el avance de los aliados.

El autor entre incursión e incursión en territorio enemigo narra la historia de Gallatin, cómo llegó a convertirse en hombre lobo tras la trágica muerte de su familia en la infancia, y cómo sobrevivió a los horrores de su gradual transformación.

Con una detallada ambientación histórica, Gallatin viaja hasta un pueblo de la resistencia francesa, de allí al corazón de la Gestapo en Berlín, sufre las penurias de un campo de concentración del cuál logra escapar para trasladarse a Noruega con el fin de desbaratar los planes del arma mortífera nazi.

La novela se deja leer bien, más como novela de aventuras y acción que como novela de terror, sin embargo la trama es bastante predecible al igual que el final. Quizá podría convertirse en un buen guión de película en manos de algún avispado director de cine.

Nota: 7,5/10

7 de enero de 2016

Coraline (Neil Gaiman)


Adentrarse en la literatura de terror es complicado, si además queremos que las obras sean aptas para los públicos más jóvenes estamos rizando el rizo, y son pocos los libros de este tipo que podemos encontrar, sin embargo los Premios Bram Stoker no quieren que este género "terror juvenil" desaparezca así pues crearon desde 1998 a 2004 una sección dedicada a la mejor obra para jóvenes lectores en la cuál la novela de Neil Gaiman "Coraline" ganó en 2002. En 2011 se retomó esta sección dentro de los premios Stoker y se rebautizó como Best Young Adult Novel.

Coraline narra las experiencias de una niña de edad indeterminada que vive con sus padres que no le hacen demasiado caso, así que pasa el tiempo explorando su nueva casa y el entorno que la rodea. Pronto descubre una puerta que no lleva a ningún sitio, está tapiada, pero en una de sus excursiones descubre que en realidad detrás de la puerta hay un oscuro pasillo que la lleva a una realidad paralela, un piso muy parecido al suyo, unos padres muy parecidos a los suyos que parecen querer complacerla en todo, y un mundo donde los juguetes y los animales cobran vida.

Coraline recela de este mundo tan perfecto, pero cuando vuelve a su realidad se percata que sus padres han desaparecido, deberá buscarlos, ¿ dónde ?, efectivamente, en el mundo paralelo donde las cosas no son lo que parecen, y sus nuevos padres son tan afectivos y absorbente que no quieren que ella regrese a su mundo con sus padres originales.

¿ Conseguirá Coraline devolver a sus padres y a ella misma a su mundo ?

Que nadie se piense que por tratarse de una novela de lectura juvenil las descripciones empleadas van a estar azucaradas, nada de eso, de hecho, es probable que pocos padres dejen a niños menores de diez años leer este libro, corren el riesgo de traumatizarlos un poquito, el estilo tiene poco que ver con los Harry Potter ganadores de esta categoría de otros años, más bien me ha recordado a la Alicia de Lewis Carroll, la narrativa y el vocabulario es sencillo, pero si el libro crea esa pequeña inquietud en la mente de un adulto sólo hay que multiplicar este efecto en las maleables mentes adolescentes.

¿ O quizá es que los mayores tenemos la mente sucia ?

Nota: 6/10

6 de enero de 2016

El percheron mortal (John Franklin Bardin)


John Franklin Bardin estuvo siempre obsesionado con la locura, y reflejó ese mórbido interés en una serie de novelas, una de ellas fue "Al salir del infierno" que pasó por nuestras manos y nos dejó un grato recuerdo. Hoy traemos su primera novela "El percherón mortal" de 1946.

El escritor cubano Cabrera Infante lo consideraba como uno de los tres grandes puntales de la novela negra, junto con Edgar Allan Poe y Dashiell Hammett. La frontera entre novela negra y terror psicológico queda difuminada cuando hablamos de Bardin, su peculiar estilo capta de inmediato la atención del lector al que reta constantemente a resolver complicados puzzles mentales.

El primer tercio de la novela es simplemente brutal, a la consulta del psiquiatra llega Jacob Blunt afirmando que se está volviendo loco, que ve "hombrecillos" que le asignan extrañas instrucciones que debe cumplir a cambio de monedas, uno de ellos le paga por llevar un flor en el pelo, otro por silbar en el Carnegie Hall y el tercero por repartir monedas de forma altruista.

Con esos mimbres Bardin deja noqueado al lector en la primera página y ya no podemos dejar de leer.

El psiquiatra como es natural no le cree, pero intenta seguirle el juego para obtener más información, las cosas cambian cuando Jacob le presenta en un pub a Eustace, el tercer hombrecillo, un leprechaun americano según el paciente y un enano con estrafalarias vestimentas según el psiquiatra. Para mayor confusión el enano propone una nueva actividad a Jacob: En lugar de repartir monedas a partir de ahora repartirá caballos percherones.

La entrega del primer percherón acaba mal, el destinatario es encontrado muerto, todo apunta hacia alguna relación con el loco Jacob, la policía comienza la investigación junto con el psiquiatra (y narrador en primera persona del libro), pero éste es golpeado en la cabeza y pierde el conocimiento, al despertar se encuentra en una clínica mental donde nadie le conoce y nadie puede confirmar su pasado, de manera que tiene que demostrar que no está loco para poder salir de allí (eso le lleva dos meses).

Al salir de la clínica se da cuenta de que su cara está terriblemente desfigurada, y duda incluso de su antiguo pasado, de manera que inicia una vida normal como friegaplatos en una cafetería. 

Bardin juega con maestría con la memoria del protagonista:

"Solemos tener recuerdos y sabemos que los tenemos, pero nunca permitimos que se vuelvan enteramente conscientes. Esos recuerdos siempre están agazapados bajo la superficie de nuestra razón, y en momentos de crisis algunas de nuestras acciones sólo pueden explicarse en términos de estas experiencias recordadas..."
(Cita de El percherón mortal de John Franklin Bardin)

Pasado un tiempo, cuando su vida parece encarrilada de nuevo sufre otro accidente, y un montón de recuerdos vuelven a agolparse en su memoria recuperando su antiguo perfil de psiquiatra intentará desvelar la identidad del asesino. ¿ Lo conseguirá o se perderá en los mares de recuerdos cruzados ?

Un novela que iba para nota 10 y que por su complicado final y la pérdida del nivel de esquizofrenia en los compases finales se queda en 8,5.

Nota: 8,5/10